Judiones de La Granja de San Ildefonso

viernes, 20 de enero de 2017

¡Menuda ola de frío tenemos! Yo llevo más de veinticinco años en Alcalá de Henares y los inviernos son muy fríos, incluso nevadas muchos años,sin embargo, como este frío de este año no lo recuerdo.
No hace tiempo de ensaladitas y comidas ligeras ¿verdad? así que, hoy traemos al blog una comida contundente donde las haya, unos ricos judiones de la granja de San Ildefonso, Segovia.

El judión es una judia blanca de gran tamaño, incluso mayor que las fabes asturianas, y debe su nombre a que se cultiva en Segovia, en La Granja de San Ildefonso. Procedente de América, fue usada en un inicio para dar de comer a los animales, se dice que Isabel de Farnesio alimentaba con ellas a sus faisanes.
Aunque su tamaño es muy grande y tiene la piel que lo recubre muy fina, tiene la cualidad de, a pesar de necesitar mucho tiempo de cocción, mantenerse entero hasta estar tierna. Su sabor y textura son una exquisitez.

La forma más habitual de hacerlos es guisados con oreja, morros y patas de cerdo, chorizo y morcilla, no encontraréis un sitio donde no los tengan en el menú en todo Segovia.



Mis judiones son un poquito menos contundentes, menos grasa, aunque tampoco son light eh... Son judiones a mi manera... ¡y con su pringá!




Vamos con ellos....

Ingredientes:

  • 400g de judiones.
  • un codillo de cerdo.
  • un trozo de panceta de cerdo (unos 400g).
  • chorizo de Salamanca.
  • morcilla de Tarancón.
  • un pimiento grande o dos pequeños.
  • una cebolla mediana.
  • dos tomates maduros.
  • 2 cucharadas colmadas de pimentón de la Vera.
  • cuatro dientes de ajo grandes.
  • sal.
  • pimienta negra entera. 

Nota: Lo primero que hemos de hacer es poner los judiones en remojo al menos doce horas antes de que vayamos a cocinarlos.



Preparación:

  • Enjuagamos y escurrimos los judiones y los ponemos en una olla con agua fría que los cubra, a fuego lento.
  • En otro fuego ponemos a hervir una olla bien grande llena a la mitad de agua.
  • Lavamos y picamos menudito los pimientos, los tomates y la cebolla.
  • Lavamos bien la carne.
  • Cuando el agua esté hirviendo agregamos la carne, esperamos que hierva de nuevo y desespumamos.
  • Agregamos el picadillo de verduras y el pimentón. 
  • Dejamos cocer todo a fuego medio alto mientras esperamos que hiervan los judiones en la otra olla.
  • Cuando los judiones comiencen a hervir agregamos una jarra de agua fría a la olla, subimos un poco el fuego y esperamos que hiervan de nuevo.
  • Desespumamos muy bien y con una espumadera los vamos pasando a la otra olla con la carne, moviéndolo con una cuchara de madera para que queden en el fondo y la carne encima.
  • A partir de ahora dejaremos cocer todo a fuego lento, vigilando de vez en cuando que no se queden sin caldo. Si necesitase, agregar agua caliente siempre. Ésto puede tardar unas dos horas o más.
  • En un mortero ponemos los dientes de ajo partidos por la mitad, la sal y unos granos de pimienta. Majamos todo muy bien y reservamos.
  • Preparamos los chorizos (yo los limpio y les hago un par de cortes sesgados) y la morcilla la pincho varias veces con una brocheta, así evitamos que se rompa al cocer. 
Bien, se supone que ha pasado el tiempo de cocción y los judiones están a punto, así que hay que darles el toque final.



  • Ponemos los chorizos y la morcilla, agregamos el majado y dejamos cocer todo unos 15 minutos más.
  • Rectificamos de sal y acabado. 
                                                 
                                                            ¡Espero que os gusten!





Pastel de zanahoria, frutos secos y glaseado de naranja

sábado, 17 de diciembre de 2016

Al final de la Guerra de Sucesión Española -1701-1713- se firma el Tratado de Utrech, por el cual Gibraltar y la isla de Menorca pasan a estar bajo la soberanía británica.
Gibraltar continúa estándolo, y en Menorca duró casi un siglo, hasta 1803, año en que se firma el Tratado de Amiens y vuelve a tener la sobernía española.

La influencia británica ha dejado mucha huella en la isla y en su gente. Desde estilos arquitectónicos, costumbres, danzas, juegos... En el lenguaje menorquín se siguen usando muchas palabras inglesas, y por supuesto, en su cocina. !Si váis a Menorca no os perdáis su caldereta de langosta!

Ya os estaréis preguntando a qué viene este tema hoy en un blog culinario... Os cuento.

Tengo un amigo menorquín, mi querido Benet, muy "british" él. Adora todo lo inglés, tanto, que cada año, nieve, llueve o ventee, él no se pierde su viaje a Inglaterra. Y fue él quien me dió la receta de este pastel que os traigo hoy y que se ha convertido en un clásico en casa, tanto que tengo que hacerlo al menos una vez al mes (aunque últimamente a mi señor esposo no le importaría que lo hiciese cada semana, jeje).





                    Buena pinta ¿verdad? Y ese tono dorado que le da el azúcar moreno, aparte de lo suave que está, me chifla.

                                                ¡Pues vamos ya a por la receta!

Ingredientes:

Para el bizcocho

  • 3 huevos grandes.
  • 175 gramos harina de trigo.
  • 175 gramos azúcar moreno.
  • 175 mililitros aceite oliva suave.
  • 50 gramos de pasas corintas.
  • 50 gramos de nueces.
  • Ralladura de una naranja.
  • Un sobre de levadura Royal.
  • Media cucharadita de sal fina.
  • Media cucharadita de nuez moscada.
  • Una cucharadita de canela.
  • 150 gramos de zanahoria (pesar despues de pelar y quitar las puntas). 
Para el icing (cobertura)

250 gramos azúcar glass.
5 cucharadas soperas de zumo de naranja.


Preparación del bizcocho:

  • Precalentar el horno a 170º.
  • Engrasar con aceite de oliva un molde de 20 cms de diametro y al menos 7 cm de altura. 
  • Espolvorear con un poco de harina.
  • Rallamos la zanahoria y trituramos las nueces. 
  • Tamizamos la harina junto con la levadura.
  • Rallamos la piel de la naranja.
  • Ponemos los huevos y la pizca de sal en un bol y batimos muy bien, que queden espumosos (yo uso el robot, pero se puede hacer perfectamente a mano también).
  • Ir añadiendo, sin dejar de remover, el resto de ingredientes en este orden:  azúcar, aceite, zanahoria, pasas y nueces, ralladura de naranja, canela y nuez moscada.
  • Mezclar todo muy bien e ir añadiendo poco a poco la harina tamizada con la levadura.
  • Ligar bien con la espátula y poner la mezcla en el molde previamente engrasado.

  • Lo llevamos al horno, a media altura y calor arriba y abajo y lo dejamos 35-40 minutos.
  • Si pasado este tiempo lo pinchamos en el centro y aún está un poco blando, dejar unos 7 minutos más, apagar el horno y no sacarlo hasta pasado 10 minutos.
  • Lo sacamos y lo dejamos enfriar sobre una rejilla.


Preparación de la cobertura:

  • Ponemos en un bol el azúcar glass y el zumo de naranja.
  • Con una cuchara de madera o de silicona vamos mezclando hasta que el azúcar esté integrado totalmente con el zumo.
  • A partir de aqui solo remover, nunca batir, hasta que tenga una consistencia que la gota quede suspendida en el borde de la cuchara y caiga despacio (ni líquida ni espesota. 

Esto puede tardar unos veinte minutos o más eh, así que, paciencia.

Y ya solo nos queda cubrir la tarta con ella. Lo haremos con el bizcocho sobre la rejilla y bajo esta una bandeja o un papel vegetal, para no manchar.
La mejor forma de hacerlo es poniendo un cuchillo a unos 5 cms del bizcocho y sobre él poner cucharadas de la mezcla.
Despacio y repartiéndola sobre todo alrededor, parando y esperar que vaya cayendo despacio.
No tarda mucho en solidificar, así que antes que lo haga, adornarlo con unas nueces o con pasas.

Ah, y no pasarlo a una bandeja hasta que solidifique bien, !o se os pegará a ella!



                                        Y queda así de bonita. ¡Espero que os guste!

Pastel de morcilla de Burgos.

viernes, 2 de diciembre de 2016

Me gusta mucho cocinar, creo que ya lo he dicho por aqui, de hecho, me encanta. Pero cuando tienes que cocinar a diario para la familia lo que más cuesta, al menos a mi, es elaborar los menús.
Primero, para no cansar repitiendo demasiado las comidas, luego, y supongo que os pasará igual, lo que le gusta a uno no le gusta al otro o le gusta menos. Así que hay que ir alternando y si te gusta menos hoy, el de mañana te gustará más, eso es lo que hay o cocinas tu, jeje.

Hoy traigo un plato a gusto de todos, no protesta ninguno. Además, siempre suelo tener un par de placas de hojaldre y de masa quebrada en la nevera para los imprevistos, me sacan más de una vez de apuros, creedme. Esta vez me pasó así, y como tenía también dos morcillas de Burgos, caseras y ricas, ricas, que me trae una amiga de su pueblo, hechas por sus padres, pues solucionado ¡un pastel de morcilla!


Buena pinta ¿verdad? ¡Pues vamos con la receta!

Ingredientes:

  • 2 morcillas de Burgos.
  • 2 placas de hojaldre.
  • 1 litro de leche (yo la uso semidesnatada).
  • 3 cucharadas soperas de harina de trigo (colmaditas).
  • 2 cucharadas soperas de mantequilla (rasas).
  • sal.
  • nuez moscada.
  • pimienta blanca (mejor recién molida).
  • Un huevo para pincelar al final.



Notas:

  • Utilizaremos una fuente o un molde grandes (30-32 cm), y de al menos 6 o 7 cm de altura.
  • Precalentar el horno a 180 º, calor arriba y abajo (si usamos el ventilador, poner a 175º).
  • Parrilla en la segunda posición por debajo. 
  • Sacamos el hojaldre de la nevera para que vaya templándose y no se nos rompa al amasarlo.


Preparación: 

  • Pelamos y cortamos en rodajas la morcilla.
  • La ponemos tal cual en una sartén a fuego bajo, así la desgrasamos un poco, aunque esta morcilla no tiene mucha grasa.
  • Con una pala de madera iremos deshaciéndola, para que luego no nos queden trozos grandotes en el pastel.

  • Mientras, ponemos a templar la leche y en un cazo ponemos la mantequilla a derretir.
  • Ya derretida, agregamos la sal, la nuez moscada y la harina.
  • Vamos integrando todo removiendo con cuchara de madera unos 3 o 4 minutos, es esencial que la harina cueza un poco con la mantequilla antes de agregar la leche.
  • Agregamos la mitad de la leche, le molemos un poco de pimienta blanca y comenzamos a remover con la cuchara de madera y a fuego lento.

  • Yo cuando comienza a engordar la bechamel cambio la cuchara por un batidor de varillas, os aseguro que no queda ni un grumo.
  • Seguimos añadiendo poco a poco leche hasta que quede a nuestro gusto. No debe quedar demasiado espesa, ya que luego en el horno espesará un poco más.
  • Dejar en espera.


  • Engrasamos un poco con mantequilla la fuente que vayamos a usar para el pastel.
  • Con el rodillo de amasar estiramos las placas de hojaldre a un poco más ancho y largo que el molde.
  • Enharinamos el rodillo y vamos enrollando sobre él un hojaldre, lo llevamos sobre la fuente y despacio lo vamos dejando caer.
  • Ha de cubrir el fondo y los laterales y un par de cms por fuera del borde.Con un tenedor vamos pinchando la masa, para que luego no coja aire.

  • Sobre el fondo repartimos bien la morcilla y sobre ella vamos poniendo la bechamel. La cantidad a gusto de cada uno. Lo suyo es mitad de morcilla y mitad de bechamel (de altura).
  • Repetimos la misma operación con el otro hojaldre, cubriéndolo todo.
  • Apretamos con los dedos la masa sobre todo el borde para que una bien y pasamos el rodillo, la cortará perfectamente.
  • Con el sobrante de la masa podéis adornar un poco por encima.
  • Batimos un huevo y pincelamos bien todo, así luego quedará doradito y brillante.
  • Llevamos al horno y horneamos unos 30-35 minutos.
  • Si véis que se dora muy pronto por arriba, cubrir con papel de aluminio. 
  • Servir templada.


                               ¡Espero que os guste, yo tuve invitados ese día y les encantó!

Bizcocho de naranja y chocolate

sábado, 12 de noviembre de 2016


 ¡Al fin puedo traer al blog este bizcocho tan rico!

Y es que, creedme, lo he hecho varias veces y no conseguí ninguna de ellas fotografiarlo entero. Suelo hacer las cositas de repostería por las tardes, y claro, antes de las fotos han de enfriarse, adornarlas, etc... Pero... llegan mi marido y mi hijo de trabajar y ¡zas, atraco al bizcocho!

No me extraña nada eh, porque está riquísimo y jugosísimo hasta el último trozo. Mirad en esta primera foto ¡que pintaza tiene!


 Nota: La receta me la pasó una amiga, y ella la había sacado de internet. Yo le hice algún que otro cambio, pero por si alguien la reconoce como suya lo dejo dicho aqui.

¡Vamos a la receta!

Ingredientes:
  • 2 naranjas medianas.
  • 5 huevos grandes.
  • 300g harina de trigo.
  • 300g azúcar blanco.
  • 300g de aceite oliva suave o de girasol.
  • 100g chips de chocolate negro.
  • 100g chips de chocolate blanco.
  • 1 sobre y una cucharadita de levadura (yo usé Royal). 
  • Una pizca de sal.
  • 2 cucharadas de coñac (opcional)

Preparación:

  • Molde de 28cm. Engrasado muy bien con aceite y harina.
  • Precalentar el horno a 180º con calor arriba y abajo.
  • Rallamos la piel de las naranjas y las pelamos muy bien, que no queden restos blancos, la abrimos en gajos y quitamos la parte blanca también. 
  •  Humedecemos y enharinamos con un poco de harina los chips de chocolates.
  • En el vaso de la batidora ponemos la ralladura y los gajos de la naranja y lo trituramos muy bien.
  • Añadimos el coñac y el azúcar y seguimos triturandolo hasta que quede muy fino.
  • Agregamos la levadura a la harina y tamizamos la mezcla. 
  • En el bol del robot (con el batidor) ponemos los huevos enteros (sin cáscara, claro),  la pizca de sal y batimos a velocidad media-alta hasta que queden muy muy espumosos.
  • Bajamos la velocidad y agregamos el aceite de oliva, la mezcla de naranjas y azúcar, y batimos un par de minutos más.
  • Cambiamos el batidor por la pala y a velocidad baja iremos agregando poco a poco la mezcla de harina y levadura, ayudándonos con una lengua de silicona para que se integre toda.

  • Sólo queda agregar los chips, mejor con la espátula y con movimientos envolventes. Dejamos un puñadito aparte.
  • Ponemos la mezcla en el molde y repartimos por encima el resto de chips.
  •  Colocar en la rejilla por debajo de la mitad del horno.
  • El tiempo de horneado es entre 30 y 35 minutos, según cada horno. Yo lo pincho a los 30 y si aún no está hecho lo dejo un poco más.

 Sacamos del horno y lo dejamos enfriar sobre rejilla. Cuando esté totalmente frío espolvoreamos azúcar glass por encima y si queréis algo más bonito, unas rodajas de naranja confitada. Yo esta vez no tuve tiempo, pero queda bonito y rico, rico.




                                         ¡Espero que lo hagáis y me digáis si os gustó!